Google+
Anguilla
May22

El presidente de Bancaja, José Luis Olivas

0.0/5 rating (0 votes)

Estoy hasta las narices de política. Un relato inacabado

El presidente de Bancaja, José Luis Olivas, ha presentado su dimisión en el consejo de administración

Este señor era políticos y yo un idiota hablando de semejantes personajes. Me voy a tomar unas vacaciones de al fin y al cabo estos comen, comerán y comieron ya sus padres que con sabanas de encajes esperaban crecer para seguir llevando el pan que ya había llevado sus progenitores

En tierras que desconozco porque nunca viaje tan lejos ni tan al norte de Jainterge me contaron cuando era pequeño y convivía con mis primos en los tórridos veranos bajo la atenta mirada de mis abuelos que allí existían unos animales que podían volar pero que sin embargo no eran pájaros por que no tenia alas, tampoco tenían pico, ni plumas Estos animales cantaban cuando soplaban los fríos vientos provenientes del mas al norte cerca de los territorios oscuros de Alktolia donde todo eran hielo plata mas frío que el hielo que estamos acostumbrados a ver, con temperaturas muy próximas al menos 200 grados donde se congelas hasta el aire pero por motivos que desconocemos estos animales sin alas y voladores podían pasar cientos de generaciones viviendo y procrear descendencia cada largos siglos pues eran mucho mas viejos que los hombres . nunca nadie se pudo relacionar con ellos porque eran de una piel color gris ceniza y aunque parecían tener hombros, cuellos, brazos, tronco y piernas, tenían por cara o por lo que pudiera pareciera ser una superficie enzima de un cuello, cuando estaban verticales, brillante y pulida como un espejo o como la superficie del agua pero que al hundirla con la presión se desplazaba fuera del contacto de las yemas de los dedos, otras veces cuando el sol era muy intenso dejaba de se r brillante y pasaba a ser opaca, oscura pero igual de pulida Parecían emitir sonidos pero se desconocía si los emitían ellos porque era muy difícil averiguar la dirección o el lugar de origen de lo que parecían composiciones sin armonía pero ordenadas. Aquella  mascar que no era tal salía uniforme del resto del cuerpo, un cuerpo que no parecía tener músculos ni siquiera curvas donde se indicara algún abultamiento. Ellos simplemente tomaban la decisión de alejarse o esquivarnos. Y muchas veces cuando la gente los veía desaparecían lo antes posible. Nunca se asustaban y parecían saber de antemano que el contacto era inevitable pero no les molestaba o eso creía todos los que discutían el tema. Mucho se hablo en   Jainterger de ellos  pero nuca se pudo aclarar si eran animales o que e eran. Con el paso del tiempo vinieron más policías que sustituían a los anteriores en el cuartel que había a la otra orilla de la calle después de pasar una pared alta de piedra de unos 3 metros y que contenía puertas con las que se ascendía a la superficie y al Camino que llevaba al cuartel. También paso que cuando yo o mis amigos bromeábamos de ir a verlos o de haberlos visto en el río mi abuela nos regañaba y la gente empezaba a tener conciencia de que de eso no se hablaba porque hubo muchos registros de viviendas, hubo disputas y malos tratos por la policía. También la gente sentía llevarse mal y un ambiente cada vez mas hostil de miedo iba cubriendo   Jainterger        que tenía fama de ser uno de los pueblos más amistosos y acogedores de toda la región sur  del Río Dhapaiin

Así trascurrieron los días hasta un placido domingo cuando volvíamos de jugar en una parcela cerca de las antiguas Heras donde durante muchos años se Avaya n trabajado interminables horas para separar el grano de la paja y poder hornear el pan blando tan famoso en jainterger y que llamábamos Loma. Yo les dijes a los otros a Javea y Riso que me iba por debajo a ver que hacia el abuelo que estaba en el huerto regando los pimientos y tomates sacando agua del pozo. Cuando cruce los postigos de madera que estaban cerrados y que me costo abrirlos porque siempre que iba a esa hora estaban abiertos me deje caer por el surco que cruzaba las paredes que separaban….

El presidente de Bancaja, José Luis Olivas

Comments (0)

Leave a comment

Please login to leave a comment. Optional login below.

FaLang translation system by Faboba